La piel

La piel es el órgano más grande del cuerpo. La piel y sus derivados (cabello, uñas y glándulas sebáceas y sudoríparas), conforman el sistema tegumentario.

Entre las principales funciones de la piel está la protección. Ésta protege al organismo de factores externos como bacterias, sustancias químicas y temperatura. La piel contiene secreciones que pueden destruir bacterias y la melanina, que es un pigmento químico que sirve como defensa contra los rayos ultravioleta que pueden dañar las células de la piel.

Otra función importante de la piel es la regulación de la temperatura corporal. Cuando se expone la piel a una temperatura fría, los vasos sanguíneos de la dermis se contraen, lo cual hace que la sangre, que es caliente, no entre a la piel, por lo que ésta adquiere la temperatura del medio frío al que está expuesta. El calor se conserva debido a que los vasos sanguíneos no continúan enviando calor hacia el cuerpo. Entre sus principales funciones está el que la piel es un órgano sorprendente porque siempre protege al organismo de agentes externos.

La piel y sus derivados (cabello, uñas y glándulas sebáceas y sudoríparas), conforman el sistema tegumentario. Entre las principales funciones de la piel está la protección. Ésta protege al organismo de factores externos como bacterias, sustancias químicas y temperatura.

La piel es el órgano más grande y pesado del cuerpo humano, cubriendo una superficie aproximada de 2 metros cuadrados. Lejos de ser solo una envoltura pasiva, funciona como un escudo dinámico, inteligente y adaptable que conecta nuestro interior con el mundo exterior.

Las 3 capas principales de la piel

La estructura cutánea está perfectamente organizada en tres niveles:

  • Epidermis: Es la capa más externa y visible. Funciona como una barrera impermeable gracias a la queratina y contiene melanocitos, que producen la melanina encargada de darnos color y protegernos de la radiación solar. Se renueva por completo de forma celular aproximadamente cada mes.
  • Dermis: Es la capa intermedia, gruesa y elástica. Alberga el colágeno, los vasos sanguíneos que nutren el tejido, las glándulas sudoríparas (que producen sudor) y las sebáceas (que secretan grasa protectora). Aquí también se encuentran los receptores del tacto, el dolor y la temperatura.
  • Hipodermis: Es la capa más profunda, compuesta principalmente por tejido adiposo (grasa). Su función es aislar térmicamente el cuerpo, almacenar energía y amortiguar los golpes externos para proteger los órganos internos.

Funciones vitales de la piel

Para entender su importancia, sus tareas principales se pueden resumir en el siguiente cuadro comparativo:

Función¿Cómo lo logra?
ProtecciónActúa como barrera física contra virus, bacterias y químicos nocivos.
TermorregulaciónRegula el calor ensanchando vasos sanguíneos o sudando para enfriarnos.
Percepción SensorialDetecta texturas, presión, dolor y cambios de clima mediante sus terminaciones nerviosas.
Función MetabólicaSintetiza la vitamina D3 esencial al entrar en contacto controlado con la luz del sol.
Barrera de FluidosEvita la pérdida excesiva de agua y mantiene el equilibrio de los líquidos corporales.

Funciones e importancia de la piel

La piel desempeña funciones muy importantes para el organismo, y entre estas destacan las siguientes:

  • Protección: actúa como barrera de protección natural protegiendo al cuerpo de todos los posibles agentes externos que puedan entrar en contacto con él y dañarlo. Nos protege frente a la acción de sustancias químicas dañinas, pero también del frío, el calor, la pérdida de agua y la presión. Así mismo, también brinda protección frente a los golpes, pues cuenta con un almohadillado que absorbe los choques y protege tanto al tejido muscular como al tejido fibroso de estos, minimizando por consiguiente los posibles daños.
  • Regulación de temperatura: la temperatura corporal se regula mediante las glándulas sudoríparas y los capilares presentes en la piel. Si hace frío, los capilares se contraen y al llegar una menor cantidad de sangre a la piel, no se pierde tanto calor. Por el contrario, si hace calor, se dilatan los capilares y se produce una mayor cantidad de sudor, el cual se va evaporando con el calor, consiguiendo así que el cuerpo se enfríe.
  • Depósito nutricional: las células adiposas presentes en el subcutis actúan como una especie de reserva de nutrientes esenciales, como minerales, vitaminas, sustancias grasas, etc., los cuales se trasladan a los vasos sanguíneos una vez que el organismo los necesita.
  • Regeneración: actúa como la primera gran defensa del organismo y cuenta con la capacidad de reparar las heridas que se hayan sufrido.
  • Control de sensibilidad: la piel es considerada como el órgano de la sensibilidad, y es que las terminaciones nerviosas que dispone nos permiten ser sensibles al tacto, los dolores, la temperatura, la presión, las vibraciones, etc.

La piel está compuesta por 3 capas:

  • La epidermis
  • La dermis
  • La hipodermis

 Cuáles son las funciones de cada una de ellas y de qué están constituidas.

La Epidermis

La epidermis es la capa, relativamente fina y resistente, que constituye la parte externa de la piel. La mayor parte de las células que forman la epidermis son queratinocitos. Estos se originan en las células de la capa más profunda de la epidermis, llamada capa basal. Lentamente, migran hacia la superficie de la epidermis.

Después de llegar a la superficie de la piel, los queratinocitos se desprenden de forma gradual y son reemplazados por las células jóvenes que son empujadas desde abajo.

La parte externa de la epidermis, conocida como la capa córnea (estrato córneo), es relativamente impermeable y, si no está dañada, evita que las bacterias, los virus y otras sustancias extrañas penetren en el organismo.

La epidermis (junto con otras capas de la piel) también protege los órganos internos, los músculos, los nervios y los vasos sanguíneos ante cualquier posible traumatismo.

En ciertas áreas del cuerpo que requieren mayor protección, como las palmas de las manos y las plantas de los pies, la capa córnea es mucho más gruesa.

Los melanocitos son células que se encuentran repartidas por toda la capa basal de la epidermis y producen un pigmento llamado melanina, uno de los principales causantes del color de la piel. Sin embargo, la función principal de la melanina es la de filtrar la radiación ultravioleta del Sol.

La epidermis también contiene las células de Langerhans, que forman parte del sistema inmunitario de la piel. Aunque estas células ayudan a detectar sustancias extrañas y defienden al cuerpo frente a las infecciones, también desempeñan un papel importante en la aparición de alergias en la piel.

La epidermis consta de 5 subcapas y estas son las que detallamos a continuación:

  1. Capa córnea: está compuesta por las células muertas, las cuales se van desprendiendo dando lugar al proceso denominado descamación. Esta capa también sirve de asiento para los poros y las aberturas de las glándulas sudoríparas.
  2. Capa clara: constituida por células que se encuentran muy comprimidas entre sí, que son aplanadas y que no pueden diferenciarse unas de las otras.
  3. Capa granular: compuesta por aquellas células que no se dividen y que intervienen en la producción de queratina.
  4. Capa espinosa o capa de Malpighi: formadas por diversas filas de células que se unen y que junto a las células presentes en la capa basal forma una estructura bastante sólida.
  5. Capa basal: es la capa más profunda de la epidermis y está compuesta por una fila de células que constantemente van regenerando la epidermis. Estas células se denominan melanocitos, los cuales se encargan de producir la melanina, el pigmento que le otorga color a la piel.

Células escamosas. La capa más externa que se pela continuamente se llama estrato córneo.

Células basales. Las células basales se encuentran debajo de las células escamosas, en la base de la epidermis.

Melanocitos. Los melanocitos se encuentran en todas las capas de la epidermis. Forman la melanina, que le da el color a la piel.

Además, es importante señalar que la epidermis está cubierta por la llamada película hidrolipídica, la cual está formada por una mezcla de agua y grasas que se encarga de mantener la flexibilidad de la piel en óptimas condiciones y proporcionar protección ante bacterias y hongos.

CAPAS O ESTRATOS (de profundidad a superficie):

  • Capa basal: una sola hilera de células, donde se producen los queratinocitos.
  • Capa espinosa: varias hileras de células que se van aplanando.
  • Capa granulosa: dos o tres hileras de células, más aplanadas. Estas células producen queratina, proteína que conforma la principal estructura de la epidermis.
  • Capa córnea: es la capa más externa, compuesta por células muertas, aplanadas y apiladas, las cuales se desprenden regularmente.
  • Estrato lúcido: una sola capa de células homogéneas y transparentes, sólo se ve en la piel gruesa de las palmas y plantas por debajo de la capa córnea.

TIPOS CELULARES:

  • Queratinocitos: Su principal función es producir queratina. Además, sintetizan otras sustancias químicas, como alfa interferón, prostaglandinas, factores estimulantes de colonias granulocíticas-monocíticas, factor activador de los timocitos, derivado de las células epidérmicas (ETAF).
  • Melanocitos: Contienen melanosomas, organelo especial donde se sintetiza el pigmento melánico o melanina, responsable del color de la piel y de la acción fotoprotectora. Se encuentran entre los queratinocitos de la capa basal.
  • Células de Langerhans: Función inmunológica. Son capaces de captar, procesar y presentar antígenos que llegan a la epidermis. Se encuentran en las capas supra basales.
  • Células de Merkel: Forman complejos con terminaciones nerviosas y son responsables de la sensibilidad táctil. Se encuentran en la capa basal.

Dermis: la capa media de la piel

La siguiente capa de la piel, la dermis, es delgada y de un tejido fibroso y elástico (compuesto en su mayor parte por colágeno, con un componente pequeño, aunque importante de elastina) que da a la piel su flexibilidad y consistencia. La dermis contiene: Vasos sanguíneos

  • Vasos linfáticos
  • Folículos capilares
  • Glándulas sudoríparas
  • Estructuras de colágeno
  • Fibroblastos
  • Nervios
  • Glándulas sebáceas

Vasos linfáticos

El sistema linfático es una parte vital del sistema inmunológico. Incluye órganos como el timo, la médula ósea, el bazo, las amígdalas, el apéndice y las placas de Peyer del intestino delgado, que producen y procesan glóbulos blancos especializados que combaten las infecciones y el cáncer.

El sistema linfático transporta líquidos a lo largo de todo el cuerpo, del mismo modo que lo hace el sistema venoso. El sistema linfático está formado por

  • Vasos linfáticos de paredes delgadas
  • Ganglios linfáticos
  • Dos conductos colectores

Los vasos linfáticos, localizados por todo el cuerpo, son más grandes que los capilares sanguíneos (los vasos sanguíneos más pequeños y que conectan las arterias y las venas) y la mayoría de ellos son de menor tamaño que las venas más pequeñas.

Casi todos los vasos linfáticos tienen válvulas similares a las de las venas para que la linfa, que se puede coagular, circule en un único sentido (hacia el corazón). Los vasos linfáticos drenan el líquido llamado linfa de los tejidos de todo el cuerpo y lo devuelven al sistema venoso a través de dos conductos colectores.

La linfa comienza como un líquido que se difunde por las paredes de los capilares (muy delgadas) hacia el espacio intercelular (espacio entre las células). La mayor parte del líquido se reabsorbe en los capilares y el resto se vacía en el interior de los vasos linfáticos, que finalmente lo devuelven a las venas. La linfa también contiene muchas otras sustancias, como

  • Proteínas, minerales, nutrientes y otras sustancias, que proporcionan nutrición a los tejidos.
  • Células dañadas, células cancerosas y partículas extrañas (como bacterias y virus) que pueden haber penetrado en los líquidos tisulares

Los ganglios linfáticos son pequeños órganos en forma de frijol que funcionan como centros de acumulación de la linfa. Toda la linfa pasa por los ganglios linfáticos, que están situados estratégicamente y que filtran la linfa depurándola de células lesionadas, células cancerosas y partículas extrañas.

Los ganglios linfáticos también contienen glóbulos blancos especializados (por ejemplo, linfocitos y 

macrófagos) diseñados para englobar y destruir células dañadas, células cancerosas, microorganismos infecciosos y partículas extrañas. Así pues, las funciones principales del sistema linfático son eliminar del organismo las células dañadas y ofrecer protección contra la diseminación de las infecciones y del cáncer.

Algunos ganglios linfáticos se agrupan debajo de la piel, particularmente en el cuello, las axilas y la ingle. Otros ganglios linfáticos se encuentran en el interior del cuerpo, por ejemplo, dentro del abdomen.

Los vasos linfáticos drenan su contenido en conductos colectores, que a su vez evacuan su contenido en las dos venas subclavias, localizadas por debajo de las clavículas. Estas venas se conectan para formar parte de la vena cava superior, la gran vena que drena la sangre desde la parte superior del cuerpo hasta el corazón.

Trastornos del sistema linfático

Es posible que el sistema linfático no pueda realizar su función de forma adecuada como consecuencia de

  • Un bloqueo (obstrucción): una obstrucción en el sistema linfático provoca una acumulación de líquido (linfedema). La obstrucción puede estar provocada por la presencia de tejido cicatrizar (desarrollada cuando los vasos o los nódulos linfáticos están dañados o se eliminan mediante una intervención quirúrgica), por la radioterapia, por una lesión, o en países tropicales, por la infección con una lombriz (filariasis) que bloquea los conductos linfáticos.
  • Una infección: la infección puede causar la hinchazón de los ganglios linfáticos, ya que están inflamados. A veces los propios ganglios linfáticos pueden infectarse (linfadenitis) con microorganismos que se propagan a través del sistema linfático desde el lugar original de la infección.
  • Cáncer: en los ganglios linfáticos pueden aparecer cánceres de glóbulos blancos (leucocitos) como el linfoma y los tumores ubicados en otros órganos pueden diseminarse (hacer metástasis) hacia los ganglios linfáticos cercanos a un tumor. Los cánceres ubicados en los ganglios linfáticos pueden afectar a la circulación de linfa a través del ganglio. Los cánceres ubicados en otras áreas pueden obstruir los conductos linfáticos. El linfangiosarcoma es un tumor muy poco frecuente que puede aparecer en las células del sistema linfático.

Folículos capilares

El folículo piloso es una cavidad en la piel donde crece peloSe extiende desde la capa superficial de la piel, o epidermis, hasta la capa profunda, o dermis. Asimismo, penetra un poco en la capa grasa que está debajo de la piel y que recibe el nombre de hipodermis.

Los folículos pilosos están en toda la piel, excepto en los labios y las plantas de las manos y de los pies. Por ello, si quieres saber de qué partes están formados y cómo se están usando en el campo de la investigación, te invitamos a seguir leyendo.

Anatomía del folículo piloso

El folículo piloso está compuesto por varias partes, lo que le otorga una estructura compleja. Los componentes básicos de esta pequeña glándula son:

  • Glándulas sebáceas. Producen sebo, una sustancia grasa que lubrica la superficie del cabello. Están ubicadas en la dermis media y formadas por unas células que contienen lípidos. Por lo tanto, la secreción de estas glándulas es continua.
  • Bulbo. Es una expansión del folículo piloso que se origina en la parte más profunda del mismo. Es la “matriz germinativa” del folículo porque allí es donde se produce la división celular que da origen al pelo. Además, está recubierto por fibras nerviosas.
  • Papila dérmica. Es una estructura pequeña en forma de cono. Está compuesta por las células fibroblásticas, que son las responsables de la formación del pelo y de los ciclos pilosos. Suministran nutrientes al pelo.
  • Canal folicular. Es la cavidad donde nace el pelo.
  • Músculo erector. Se forma en la dermis adyacente y llega al folículo piloso. Se encuentra insertado en las papilas dérmicas. Cuando se contrae, el vello se eriza. En ese caso se forman unos hoyuelos que se conocen popularmente como “piel de gallina”.
  • Glándulas sudoríparas apocrinas. Aunque no forman parte del folículo, desembocan en este. Se encuentran en las zonas donde hay mayor cantidad de pelo, como el cuero cabelludo, los genitales y las axilas.

Resulta interesante saber que al folículo piloso está considerado comouna de las estructuras cutáneas más dinámicas del organismo.

El ciclo de crecimiento del pelo

Señala queel ser humano tiene alrededor de cinco millones de folículos pilosos. Estos dan origen a dos tipos de pelos: pelo terminal y pelo velloso.

El primero es más largo, grueso y pigmentado. Estos pelos se extienden hasta el tejido subcutáneo y aparecen en las cejas, el cuero cabelludo, el pubis, las axilas, etc.

Los segundos son más finos, cortos y no están pigmentados. Estos solo llegan a la dermis superficial y media. Por ende, corresponden al pelo fino y sin color que recubre el cuerpo de niños y adultos. No obstante, también hay pelos indeterminados, que tienen características de unos y otros.

Según, el ciclo de crecimiento del pelo consta de tres fases:

  • Anagen. Dura entre 2 y 7 años. Es la etapa de crecimiento activo del pelo. Sin embargo, en las cejas solo dura unos meses.
  • Catagen. Es una fase de involución que dura entre dos y tres semanas.
  • Telogen. Dura alrededor de 100 días y es una fase de reposo. Los pelos que están en esta etapa están muertos; se les llama “pelos club” y alrededor de 100 de ellos se desprenden del cuerpo cada día.

No obstante, como bien demuestra lo siguiente, no todos los folículos se encuentran en la misma fase al mismo tiempo. De hecho, alrededor del 90 % están en la fase anágena, el 10 y el 14 % se encuentran en la fase telógena y solo entre el 1 y 2 % están en la etapa catágena.

Glándulas sudoríparas

Las glándulas sudoríparas son glándulas exocrinas que se distribuyen a lo largo de la superficie del cuerpo. Existen dos tipos de glándulas sudoríparas: Las glándulas sudoríparas ecrinas, que se encuentran en todo el cuerpo y secretan un producto líquido que enfría la piel.

En general, las glándulas sudoríparas están compuestas por una porción secretora ubicada en la dermis profunda o en el tejido subcutáneo y un conducto que se continúa desde aquí, a través del cual el producto de la glándula emerge hacia la superficie del cuerpo.

Las unidades secretoras de las glándulas sudoríparas están rodeadas de células mioepiteliales cuya función es ayudar a expulsar el producto glandular. La contracción de estas células es controlada ya sea por hormonas o por acción del sistema nervioso.

Las glándulas sudoríparas se abren en la superficie de la piel o en el caso de las glándulas apocrinas, en folículos pilosos. Estas últimas no deben ser confundidas con las glándulas sebáceas, que si bien también se asocian a folículos pilosos, secretan una sustancia llamada sebo, que ayuda a lubricar y proteger la piel.

La porción de la glándula que se abre hacia la piel o hacia el folículo se conoce como acrosiringio. Mientras que las glándulas salivales comparten una estructura básica, las glándulas apocrinas y ecrinas pueden tener numerosas diferencias que revisaremos más adelante en este artículo.

Glándulas sudoríparas ecrinas

Las glándulas ecrinas son glándulas simples en espiral cuya función principal es ayudar a la regulación de la temperatura del cuerpo. Secretan una solución hipotónica conocida como sudor, cuya evaporación ayuda a disminuir la temperatura del cuerpo. Durante la producción del sudor, las glándulas ecrinas reabsorben una cierta cantidad de sodio y agua, razón por la cual el sudor es hipotónico. A través del sudor el cuerpo excreta amoniaco, urea, ácido úrico y cloruro de sodio (sal).

A diferencia de las glándulas apocrinas, las glándulas sudoríparas ecrinas no se encuentran en relación con el folículo piloso, sino que existen como entidades independientes localizadas en la piel de todo el cuerpo, a excepción de los labios y los genitales externos.

Las glándulas ecrinas constan de dos segmentos: secretor y canalicular (conducto excretor)

Segmento secretor

El segmento secretor se ubica en la dermis profunda o en la parte superficial del tejido subcutáneo. Consta de tres tipos de células que descansan sobre la lámina basal: claras, oscuras y mioepiteliales.

Las células claras y oscuras son las encargadas de la secreción, mientras que las células mioepiteliales son el elemento contráctil. Dados los diferentes tamaños de estas células, la estructura general recuerda al epitelio seudoestratificado.

  • Las células claras contienen grandes cantidades de glucógeno, abundante retículo endoplasmático liso y mitocondrias, así como un pequeño aparato de Golgi. La función de estas células es producir los electrolitos y el componente acuoso del sudor.
  • Las células oscuras contienen abundante retículo endoplasmático rugoso y un aparato de Golgi bien desarrollado. Esto se debe a que producen las glucoproteínas del sudor. Estos componentes celulares se encuentran dentro de gránulos de secreción que con frecuencia se encuentran agregados dentro del citoplasma apical.
  • Las células mioepiteliales son células contráctiles ubicadas a menudo entre las células claras y oscuras. Poseen filamentos contráctiles y su contracción promueve la excreción rápida del sudor.

Segmento canalicular (conducto excretor)

El segmento canalicular (conducto excretor) es continuo con el segmento secretor y posee un trayecto en espiral que se acentúa a medida que se acerca a la superficie de la piel.

Está formado por un epitelio cúbico estratificado que posee dos capas: una profunda, llamada basal o periférica, y luminal o apical, que se encuentra apuntando hacia la luz del conducto. El segmento canalicular no posee células mioepiteliales.

Las células basales poseen un núcleo elipsoideo con un nucléolo prominente y una gran cantidad de ribosomas y mitocondrias. Las células luminales, por otro lado, poseen núcleos más pequeños. Su característica más distintiva es la presencia de una estructura de apariencia vítrea o hialinizada en su citoplasma, que representa tonofilamentos agregados, especialmente dentro del citoplasma apical.

Función

Las glándulas ecrinas son responsables de la regulación de la temperatura corporal a través del sudor. Si la temperatura corporal es muy alta en un momento dado, estas glándulas liberan sudor que luego se evapora, eliminando el calor del cuerpo. Este tipo de sudor fisiológico comienza primero en la piel cabelluda y en la frente, luego en la cara y el resto de la piel.

Las últimas zonas que exhiben esta respuesta termorreguladora son las palmas de las manos y las plantas de los pies.

En contraste con esta sudoración termorreguladora, existe también el sudor inducido por estrés. En esta situación, las palmas de las manos, plantas de los pies y axilas son las zonas que comienzan a sudar primero.

Los estímulos nerviosos para ambos tipos de sudoración son diferentes. La sudoración termorreguladora es estimulada por aferencias colinérgicas, mientras que la sudoración por estrés es desencadenada por estímulos adrenérgicos.

Glándulas sudoríparas apocrinas

Las glándulas apocrinas son glándulas sudoríparas tubulares en espiral que están asociadas a los folículos pilosos de la piel. Se encuentran en la piel de la axila, areola, pezones, piel perianal y de los genitales externos.

Estas glándulas secretan una sustancia viscosa y oleosa amarillenta inodora, que, al ser procesada por las bacterias en la superficie de la piel, adquiere un olor agrio. Las glándulas sudoríparas apocrinas están bajo el control de las hormonas sexuales y por lo mismo solo se vuelven activas desde la pubertad.

En contraste con las glándulas ecrinas, aquí no existe ninguna reabsorción o modificación del producto excretor.

Estas glándulas también constan de un segmento secretor y un conducto excretor.

Segmento secretor

La porción secretora se ubica a menudo en la hipodermis, sin embargo, también puede encontrarse en la dermis profunda. Existen algunas características histológicas que permiten diferenciar el segmento secretor de estas glándulas y de las glándulas ecrinas:

  • La porción secretora de las glándulas apocrinas es mucho más ancha que la de las glándulas ecrinas.
  • Las glándulas apocrinas almacenan su secreción en el lumen, a diferencia de las glándulas ecrinas, que como comentamos anteriormente, la almacenan dentro de gránulos de secreción dentro del citoplasma apical de sus células.

El segmento secretor de las glándulas apocrinas está recubierto por epitelio simple formado por un solo tipo celular. Estas células son eosinofilias y presentan una proyección en su región apical. Solía creerse que la separación de esta proyección era el mecanismo de secreción de este tipo de células.

Es por esto que la glándula lleva el nombre de apocrina, derivado del término ápex, que significa vértice o punta, para sugerir que el desprendimiento de este extremo sería el mecanismo de excreción. Sin embargo, investigaciones recientes han demostrado que esto no es correcto.

En realidad, las células envuelven sus productos de secreción en pequeños gránulos que alcanzan el lumen mediante un proceso de exocitosis. Esta modalidad se conoce como secreción merocrina.

Estas células también son ricas en lisosomas, mitocondrias y lipofuscina y presentan un aparato de Golgi prominente, especialmente cuando la fase de secreción está activa.

También es posible encontrar aquí células mioepiteliales dispersas a lo largo del segmento secretor. Su función es colaborar con la excreción al contraerse.

Segmento canalicular

El conducto de las glándulas apocrinas tiene un lumen estrecho con un trayecto relativamente recto hacia el folículo piloso que es donde finalmente se abre. Está cubierto por un epitelio cúbico estratificado que carece de células mioepiteliales.

El epitelio normalmente consta de 2 a 3 capas de células. Las células de la capa luminal (la más cercana al centro del conducto) contienen agregados vítreos que, de manera similar a las glándulas ecrinas, representan tonofilamentos aglomerados.

Funciones

La actividad de las glándulas apocrinas depende de las hormonas sexuales. En otros mamíferos, estas glándulas secretan una gran cantidad de feromonas que afectan el olor característico o la “huella digital química” del animal. Se considera que este olor juega un rol importante en el emparejamiento y el tratamiento que recibe este animal.

A pesar de que la secreción de las glándulas apocrinas también afecta el olor corporal en los humanos, su significancia en el estatus sexual y social de un individuo es considerada rudimentaria o inexistente.

Estructuras de colágeno

La principal función del colágeno es la de crear y mantener las estructuras de los tejidos que forman el organismo, incluida la piel, por lo que tiene una importancia decisiva en propiedades como la firmeza y flexibilidad. El aspecto de la piel, las uñas o el cabello dependen considerablemente de esta proteína.

Aunque la producción de colágeno se reduce irremediablemente con la edad, existen una serie de remedios que ayudan, en cierto grado, a restaurar los niveles de esta sustancia en el cuerpo, como el colágeno hidrolizado (es decir, que ha pasado por un proceso de hidrólisis, que es la ruptura de ciertas moléculas para que el colágeno pueda ser absorbido por el organismo).

Este producto suele estar como colágeno en polvo, aunque también existen las pastillas de colágeno.

En ocasiones, a la hora de tomar colágeno también se hacen distinciones entre la proteína procedente de animales y la que procede de los peces, que se conoce como colágeno marino.

Colágeno para músculos y articulaciones

Uno de los productos más destacados es el colágeno con magnesio, que contribuye al correcto funcionamiento de músculos y ligamentos. Esto se debe a que el magnesio es un mineral que interviene en el proceso de formación de las proteínas, por lo que favorece el efecto del colágeno.

La combinación de colágeno y ácido hialurónico también tiene efectos positivos sobre músculos y articulaciones. El ácido hialurónico se encuentra en los huesos y la piel, actuando como lubricante para cartílagos y ligamentos, lo que aporta importantes beneficios:

  • Al actuar como lubricante para cartílagos y ligamentos, genera un efecto protector ante determinadas fuerzas mecánicas.
  • Ayuda a recuperar la elasticidad, disminuyendo el dolor y mejorando la movilidad de las articulaciones.
  • Ayuda a prevenir lesiones deportivas, como distensiones y tendinitis.

¿Dónde se encuentra?

El colágeno «está presente en los pescados azules, en gelatinas, y en partes que no se suelen consumir como la piel y las espinas de los pescados o los cartílagos de la carne» señala Escalante. Por eso son habituales los suplementos de colágeno.

¿Cómo asegurar un aporte adecuado de colágeno? En vez de tomar suplementos, lo mejor escomer aquellos alimentos que contribuyan a sintetizar los aminoácidos que componen el colágeno, que son sobre todo tres: prolina, glicina y lisina.

Los dos primeros los fabrica el cuerpo por sí solo, mientras que el tercero se encuentra en diversos alimentos: carne, pescado, huevos, leche, legumbres. Además, puesto que la vitamina C es necesaria para la síntesis de colágeno, no está de más asegurar un buen consumo de alimentos ricos en ella.

Fibroblastos

Un fibroblasto es un tipo de células que contribuye a la formación de tejido conectivo, un material celular fibroso que soporta y conecta otros tejidos u órganos del cuerpo. Los fibroblastos secretan colágeno, una proteína que ayuda a mantener el marco estructural de los tejidos.

Morfología

Los fibroblastos son muy variables en forma y tamaño dependiendo del órgano donde se encuentren y de su estado de actividad. En general, son células fusiformes (Figuras 1 y 2) o estrelladas con prolongaciones citoplasmáticas que pueden ser relativamente cortas y anchas, o bien largas, delgadas y muy ramificadas.

En este último caso, los fibroblastos pueden estar en contacto unos con otros por uniones tipo nexo o por contactos físicos simples. También interactúan con el resto de células que hay en el tejido conectivo, como neuronas, células musculares, células endoteliales, leucocitos, y otras, mediante contactos físicos directos, utilizando a la matriz extracelular como intermediaria o mediante la secreción de sustancias.

FibroblastosFigura 1. Fibroblastos en la dermis. En la dermis hay muchos otros tipos celulares difícilmente identificables con tinciones generales como ésta.

FibroblastosFigura 2. Fibroblastos en la dermis. Esta imagen pertenece a un tejido conectivo denso irregular donde los fibroblastos se encuentran entre paquetes de fibras de colágeno (ver imagen de microscopía electrónica más abajo).

Se identifican a microscopía óptica por su núcleo extremadamente ovoide y por un citoplasma poco abundante. La presencia de un prominente nucléolo en el fibroblasto en contraste con su ausencia en el fibrocito podría marcar las diferencias entre los dos estados metabólicos.

Con el microscopio electrónico de transmisión (Figuras 3 y 4) los fibroblastos aparecen como células delgadas con poco desarrollo de los orgánulos celulares.

Los fibroblastos activos son de mayor tamaño, con mayor cantidad de citoplasma y un gran desarrollo de los orgánulos relacionados con la síntesis de los componentes de la matriz extracelular: ribosomas, complejo de Golgi y retículo endoplasmático.

FibroblastosFigura 3. Fibroblastos en la dermis a microscopía electrónica de transmisión.

FibroblastosFigura 4. Fibroblastos en la dermis a microscopía electrónica de transmisión.

Presentan un citoesqueleto muy diferenciado, la actina y la actinina se concentran en la periferia celular donde también se observa miosina. La actinina permite que la actina se ancle a la membrana plasmática mediante su unión con proteínas transmembrana del tipo de integrinas.

Las integrinas en su porción extracelular permiten la conexión de estas células con colágeno o con proteínas de adhesión, como las fibronectinas, de la matriz extracelular. Es una unión débil que se forma y deshace con facilidad. Todos estos elementos estructurales hacen que el fibroblasto pueda moverse a través de la matriz extracelular con una velocidad de 1 µm/min.

Funciones

Los fibroblastos desempeñan multitud de funciones. La primera y más conocida es la capacidad de sintetizar y mantener todos los componentes de la matriz extracelular, tanto fibras de colágeno, reticulares y elásticas, como la sustancia fundamental: glucosaminoglicanos, proteoglicanos y glicoproteínas.

Por ejemplo, en adultos contribuyen al mantenimiento de la homeostasis de la piel. Parece haber subpoblaciones de fibroblastos en una misma localización tisular que realizan funciones distintas.

Otra función característica está relacionada con la organización estructural del tejido al que pertenece. Por ejemplo, los fibroblastos dirigen la formación de la epidermis durante el desarrollo embrionario.

Derivada de su gran capacidad de síntesis y mantenimiento de la matriz extracelular interviene activamente en la cicatrización de heridas. Se acumulan en los extremos de las heridas y secretan matriz capaz de reparar el tejido y formar cicatrices. También se reportado que intervienen en las primeras fases de la respuesta inmune.

Esa misma versatilidad hace al fibroblasto una célula fácilmente manipulable en el laboratorio y, por tanto, muy útil en investigación. El cultivo de fibroblastos es muy usado en la industria cosmética. Las arrugas de la piel aparecen por pérdida de matriz extracelular en la dermis.

Tanto colágeno, elastina como proteoglicanos se sintetizan con mayor lentitud a medida que se envejece. La industria cosmética usa el cultivo de fibroblastos para la obtención de esas moléculas que pueden ser inyectadas en la piel. La última novedad es rellenar arrugas inyectando fibroblastos directamente.

En este último caso el tratamiento consiste en tomarnos una muestra de piel mediante una biopsia cutánea, de la zona de detrás de la oreja, para después extraer los fibroblastos en el laboratorio, cultivarlos e inyectarlos posteriormente en las zonas donde se necesite rellenar.

Origen, distribución y diversidad

La diversidad morfológica de los fibroblastos viene determinada por su origen embrionario y por el ambiente donde se desenvuelven. Los fibroblastos se identifican molecularmente por expresar marcadores de células mesenquimáticas como vimentina y colágeno tipo I, y porque carecen de marcadores típicos de otros linajes.

Durante el desarrollo embrionario se pueden generarse a partir del ectodermo (crestas neurales) y del mesodermo. Pero incluso los fibroblastos de una población con un mismo origen embrionario son diferentes.

Dermis

Quizá, las poblaciones de fibroblastos más conocidas son las que se encuentra en la dermis de la piel. El patrón de expresión génica de los fibroblastos de la dermis de diferentes localizaciones del cuerpo es diferente.

Estos perfiles de expresión génica parecen heredados de sus orígenes embrionarios, en parte influidos por los genes Hox como genes que proporcionan información posicional. Los genes expresados en los fibroblastos están relacionados con el crecimiento, diferenciación, migración celular, producción de matriz extracelular y metabolismo lipídico.

Se pueden distinguir dos tipos de heterogeneidades poblacionales de los fibroblastos en la dermis.

 a) Una depende de la posición que ocupan en el cuerpo: rostral o caudal y ventral o dorsal. La posición que ocupan los fibroblastos en el cuerpo es importante, es una información espacial importante para su función.

Se les atribuye la inducción de los folículos pilosos, las glándulas sudoríparas o las plumas en las aves, estructuras de la piel que tienen una distribución desigual según la zona del cuerpo. Los fibroblastos de diferentes localizaciones tienen orígenes embrionarios diferentes: así los fibroblastos de la dermis de la cara vienen de las crestas neurales (ectodermo), los de la piel dorsal del mesodermo somítico, y los de la piel ventral del mesodermo lateral.

Aparte de su origen, su posición final en el cuerpo condiciona su funcionamiento, y también la regionalización de la dermis, además de la propia morfología de los fibroblastos. Por ejemplo, parece que la distribución de folículos pilosos y glándulas sudoríparas regionalmente depende en parte de los fibroblastos dérmicos.

b) La otra heterogeneidad es a nivel local (Figura 5). La dermis tiene una región papilar, próxima a la epidermis, una región reticular más profunda, y una región más interna que es la hipodermis. Los fibroblastos papilares y reticulares son diferentes fisiológicamente y sobre todo se diferencian por el tipo de matriz extracelular y señales moleculares que producen.

En la dermis papilar hay fibras de colágeno más finas y dispersas, más colágeno tipo I y III, y más decorina que en la dermis reticular. Los fibroblastos papilares parecen verse más afectados por la edad que los reticulares. Además, existen los fibroblastos asociados a los folículos, que a su vez se pueden dividir en dos subpoblaciones: los de la papila dérmica que se encuentran en el interior del folículo piloso y contribuyen al tamaño del bulbo, longitud y diámetro del pelo, y los que rodean la membrana basal del epitelio del folículo.

Figura 5. Poblaciones de fibroblastos distribuidos en las diferentes capas de la piel.

Corazón

Los fibroblastos son esenciales para el funcionamiento del corazón, su eliminación en animales de experimentación lleva a fallos cardiacos. Aparte de formar la matriz extracelular, el esqueleto del corazón que define las propiedades de los ventrículos, aurículas y troncos pulmonares y aórticos, y la separación física de éstos con los septos, participan en la transmisión eléctrica y en la homeostasis de los cardiomiocitos. También forman el tejido fibroso que separa las aurículas de los ventrículos, aislando ambas partes eléctricamente. Los fibroblastos pueden representar en torno al 20 % de las células del corazón, aunque la mayor parte del volumen lo ocupan los cardiomiocitos porque son células mucho más grandes. Se encuentran en todos los compartimentos del corazón, incluyendo las paredes musculares, los septos y las válvulas.

Los fibroblastos del corazón proceden el miocardio y del epicardio embrionarios por delaminación. En la zona de salida de la sangre del corazón, sin embargo, proceden de las crestas neurales. Por tanto, hay poblaciones distintas de fibroblastos en el corazón. Cuando se analiza el patrón genético de poblaciones de fibroblastos de las paredes del ventrículo y de las aurículas se comprueba que tienen distinto patrón de expresión de genes. Esto puede ser indicativo que los fibroblastos se adaptan al ambiente donde se encuentran donde realizan funciones ligeramente distintas o con distinta intensidad.

Cuando se produce un daño en el corazón hay una sobreproducción de fibroblastos, los cuales proceden de líneas celulares ya presentes en las paredes del corazón y que derivaron sobre todo del epicardio embrionario. La reparación de daños en el tejido cardiaco se lleva a cabo por los fibroblastos que sintetizan matriz extracelular y sellan la región de la pared dañada. El corazón humano, al contrario que el de otros vertebrados como los peces, tiene muy poca capacidad de reparación. Se dice que una mayor especialización resulta en una menor capacidad de regeneración.

Nervios

Un nervio es un haz de fibras nerviosas procedentes de muchas células nerviosas (neuronas). Las fibras forman un haz que les proporciona resistencia y protección contra las lesiones.

Las terminaciones nerviosas detectan el dolor, el tacto, la presión y la temperatura. Algunas áreas de la piel contienen más terminaciones nerviosas que otras. Por ejemplo, los dedos de los pies y de las manos contienen muchos nervios, por lo que son extremadamente sensibles al tacto.

Las glándulas sebáceas producen sebo en los folículos pilosos. El sebo es un aceite que mantiene la piel húmeda y suave y actúa como una barrera contra las sustancias extrañas.

El número de terminaciones nerviosas, glándulas sudoríparas, glándulas sebáceas, folículos pilosos y vasos sanguíneos varía en las distintas partes del cuerpo. La zona superior de la cabeza, por ejemplo, tiene gran cantidad de folículos pilosos, mientras que las palmas de las manos y las plantas de los pies carecen de ellos.

Hipodermis: la capa más interna de la piel

Por último, la tercera capa de la piel es la hipodermis, también llamada subcutis; es la más interna y está formada principalmente por células adiposas o grasas, fibras colágenas y elásticas y vasos sanguíneos.

Como principales funciones de la hipodermis se pueden destacar las siguientes: sostener la piel a los músculos, facilitar que la piel de deslice con facilidad por las estructuras adyacentes, almacenar energía en forma de grasa y mantener el cuerpo alejado de temperaturas muy extremas o de traumatismos.

Cabe decir que el número de células adiposas (adipocitos) que presenta la hipodermis puede variar en función de la parte del cuerpo y también entre hombres y mujeres. Por ejemplo, en el sexo masculino los adipocitos abundan en la zona abdominal, mientras que, en las mujeres, son predominantes en zonas como los glúteos y los muslos.

4.  Anexos cutáneos: se originan de la epidermis y están contenidos en la dermis.

  • Complejo pilosebáceo
  • Glándulas apocrinas
  • Glándulas ecrinas (o sudoríparas)
  • Uñas

FUNCIONES

Dentro de las funciones más importantes de la piel destacan:

  • Es una barrera selectiva, que mantiene un balance de líquidos y electrolitos, e impide la penetración de agentes tóxicos, radiaciones ultravioletas y microorganismos; además de mantener el equilibrio hidro salino y ácido-base.
  • Regula la temperatura corporal, a través de la dilatación o constricción de los vasos sanguíneos, la grasa hipodérmica y la evaporación del sudor.
  • Participa en la síntesis de vitamina D.
  • Es un órgano de percepción múltiple, a través de millones de terminaciones nerviosas distribuidas en toda su superficie.
  • Participa en la vigilancia inmunológica. Dado que sus células sintetizan numerosas sustancias inmunológicamente activas.
  • Producción de melanina, la cual da pigmentación a la piel y cumple función fotoprotectora.
  • Reparación de heridas a través de los procesos de cicatrización.
  • Identificación personal a través de huella dactilar.

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