Periodo Formativo americano

Periodo Formativo americano

El Periodo Formativo o Preclásico de América, corresponde al tercer periodo en el que se divide la Prehistoria de América para efectos de estudio. Situado entre el 1500 a. C. y el 292. Gracias a la Agricultura, el hombre americano comenzó a conformar pueblos sedentarios y alrededor de ello se dio la formación de sociedades más complejas, inicialmente en Mesoamérica y los Andes Centrales.

Características generales

El período Formativo o Preclásico tuvo tres focos de desarrollo: área intermedia (3200 a.C.-300 d.C), área mesoamericana (2500 a.C.-1 d.C.) y área andina (1200 a.C-100 d.C.).

Estas son sus principales características:

  • Desarrollo cultural:

    • Similar al del Neolítico del Viejo Mundo: producción de cerámica, tejido en telar, trabajo de la piedra (por pulimento o presión), modelado de figurillas femeninas en arcilla (con la excepción de la labranza de tracción animal).

    • Descubrimiento de la metalurgia (en el área andina, con fines decorativos, no bélicos).

    • Evolución de las concepciones religiosas (ritos funerarios, culto a divinidades y surgimiento de una clase sacerdotal).

  • Sociedad y política: proceso de estratificación social, existencia de roles especializados y jerarquías, y aparición de estados.

  • Economía:

    • Base agrícola, basada en el maíz, la patata, la mandioca, el fríjol y la calabaza, con complementos de la ganadería, la caza o la recolección.

    • Incremento de rendimientos gracias al progreso tecnológico: irrigación, uso de abonos, cultivo de terrazas y captación de agua de acuíferos.

  • Población y poblamiento:

    • Rápido y continuo crecimiento demográfico.

    • Generalización de la vida sedentaria concentrada en aldeas y poblados de tamaño y complejidad socioeconómica crecientes.

    • Recolonización de territorios abandonados en el Arcaico (gracias a la extensión del cultivo del maíz).

Área intermedia

La cultura Valdivia

Las primeras manifestaciones del Formativo temprano han sido localizadas en Ecuador y pertenecen a la cultura Valdivia (3200-2300 a.C.), la productora más antigua de cerámica del Nuevo Mundo.

Sus primeros asentamientos fueron encontrados cerca del mar, por lo que se supuso que era una adaptación costera de pescadores y recolectores de crustáceos y moluscos. El hallazgo de semejanzas entre los poblados y la cerámica de la cultura Valdivia y de la cultura neolítica japonesa Jomón llevó a los primeros investigadores a lanzar la hipótesis de una llegada casual u organizada de pescadores jomón a las costas ecuatorianas.

No obstante, los descubrimientos de los yacimientos de Loma Alta (en la selva tropical, sin orientación marítima) y Real Alto (dedicada al cultivo del maíz) pusieron en duda el origen japonés, planteando la posibilidad de un origen local, tierra adentro.

Aunque la sociedad de la cultura Valdivia era aún igualitaria, se estaban poniendo los cimientos para la estratificación social y la aparición de especialistas, característicos del formativo tardío.

Su elemento más característico es la cerámica, que destaca por su gran calidad y la variedad de técnicas decorativas. Además de las piezas funcionales, también fabricaban figurillas que constituyen la aparición más temprana de esta forma de expresión artística y espiritual en el Nuevo Mundo.

El horizonte Chorrera

El horizonte Chorrera es el principal representante ecuatoriano del Formativo tardío. Representa a una serie de grupos que explotaron la región costera y parte de la sierra de Ecuador (1300-300 a.C.).

Tuvo una base económica agrícola (cultivo del maíz y la mandioca, aunque también consumo de moluscos) y al igual que Valdivia, destaca por su cerámica, de gran calidad técnica y estética, muy fina y ligera.

Estableció contactos a larga distancia con las costas de Mesoamérica y Perú con fines comerciales, produciendo allí influencias que en ocasiones llegaron a incidir en sus propios desarrollos culturales.

Área mesoamericana

La civilización olmeca

La civilización olmeca es considerada la 1.ª gran civilización del área mesoamericana y tuvo una gran influencia sobre las culturas posteriores.

Se desarrolló en un área enmarcada por el Golfo de México y la Sierra Madre Oriental, que hoy ocupan los estados de Veracruz y Tabasco. Ocupaba un territorio llano y fértil, excepto en el macizo de los Tuxtlas (500m), que divide la región en dos cuencas fluviales, cuyos ríos solían desbordarse y causar inundaciones por la frecuencia e intensidad de las lluvias.

La palabra “olmeca” significa “habitantes de la región del hule” y fue utilizada por los aztecas para referirse a los pueblos de esta región. Se desconoce cómo se llamaban a sí mismos.

En cuanto a su origen, antes del 1500 a.C., la zona era ocupada por comunidades costeras aldeanas que vivían de los recursos silvestres. La cultura olmeca se desarrolló del 1500 a.C hasta el 100 a.C. y tuvo tres fases:

  • Olmeca I (1500-1200 a.C.). Comunidades con agricultura, que utilizaban la técnica de roza para cultivar en la jungla y mantenían las antiguas prácticas de la caza y la recolección. Elaboraban cerámica influida por el horizonte Ocós. Su origen es discutido. Algunos historiadores apuntan que podrían proceder del área polinesia o de la cultura shang de la China.

  • Olmeca II (1200-400 a.C). Época de desarrollo de la cultura, con dos horizontes: San Lorenzo (1200-900 a.C.) y La Venta (900-400 a.C.).

  • Olmeca III (400-100 a.C.). Época de decadencia, con Tres Zapotes como principal centro.

La sociedad olmeca estaba organizada en torno a dos grupos:

  • Una masa campesina, dedicada a la agricultura, que vivía dispersa en aldeas y poblados, y era capaz de generar excedentes alimenticios.

  • Un reducido grupo de “especialistas”, mantenidos por la masa, y dedicados al poder, el arte o la religión.

Entre estos últimos, destacaba la élite político-cultural dominante (que fue la primera existente en Mesoamérica).

Esta oligarquía, de fuerte componente dinástico, surgió de las familias que controlaban las tierras de las orillas de los ríos -las más fértiles-. Lograron producir excedentes agrícolas, que utilizaron para ganarse la lealtad política y religiosa de la población, y para controlar las redes comerciales. Ya en el poder, emprendieron grandes empresas urbanísticas que modificaron el aspecto del territorio y les permitieron afianzar su posición privilegiada.

La élite vivía en “ciudades”, que tenían grandes construcciones de arena y adobe, con forma de pirámide, de carácter cívico y ceremonial, pero que no estaban preparadas para acoger a grandes cantidades de población. Los 4 centros principales fueron San Lorenzo, Laguna de los Cerros, La Venta y Tres Zapotes.

El grupo dominante legitimó su poder identificándose con divinidades y fue responsable de los acontecimientos políticos, la economía, la cosmovisión y el arte de los olmecas.

La sociedad olmeca era agrícola. Su alimentación se basaba en el maíz y, en menor medida, en otros cultivos como la calabaza, el chile y los fríjoles, y en los aportes de la caza, la pesca o la carne humana (canibalismo).

Pasaron de una agricultura itinerante de rozas a otra más evolucionada e intensiva, que les permitía obtener dos o más cosechas anuales en las orillas de los ríos o una en las tierras altas o en las faldas del macizo. Como hemos dicho, el desarrollo agrícola les dio la oportunidad de generar excedentes, que fueron claves para el desarrollo de la civilización.

También tuvo una gran importancia el comercio, controlado por la élite. Los olmecas desarrollaron una gran actividad comercial por la región mesamericana, haciendo llegar sus manufacturas a lugares muy alejados.

El arte fue la principal manifestación cultural de esta civilización.

Los olmecas fueron los mejores escultores precolombinos. Sus especialistas, dedicados a tiempo completo por encargo de las élites, demostraron un gran nivel técnico y realizaron distintos tipos de trabajos, decorados con motivos antropomorfos, zoomorfos o simbólicos.

Sus obras más características son las monumentales:

  • Cabezas colosales (de hasta 3m de diámetro y 65 toneladas de peso, en basalto o andesita). 15 conocidas. Son representaciones masculinas, cubiertas con un casco con orejeras (símbolo de rango) y decoradas con bajorrelieves de carácter simbólico. Se cree que eran “retratos” de autoridades. Se desconoce su función en los conjuntos artísticos olmecas, ya que han sido encontradas lejos de su lugar de origen (enterradas o en el fondo de barrancos) y con “mutilaciones” (quizá por motivos rituales o por descontento popular).

  • “Altares”. Grandes bloques rectangulares con forma de altar, grabadas con bajorrelieves y con un nicho lateral del que emergía una figura antropomorfa. También se han encontrado en lugares alejados y en mal estado.

  • Estelas. Grandes bloques de piedra sin tallar con una cara labrada en bajorrelieve, con personajes ricamente ataviados y componiendo escenas. También tienen graves daños y personajes decapitados.

  • Estatuas de bulto redondo, de grandes dimensiones, que representan personajes antropomorfos y fantásticos acuclillados.

También destacaron como lapidarios, labrando piedras valiosas como el jade para elaborar piezas como figurillas o estatuillas que representan al hombre-jaguar, o “hachas” rectangulares y pulidas, que también tenían diseños incisos relacionados con la caza del jaguar y eran utilizadas como ofrendas.

Los olmecas fueron productores de una cerámica muy variada, entre la que destacan los vasos escultóricos decorados profusamente. Y practicaron la pintura mural de significado religioso (inframundo, serpiente emplumada) en cuevas.

Otras culturas mesoamericanas de influencia olmeca

La civilización olmeca ejerció una notable influencia en otras zonas de Mesoamérica. Las dividimos en 5 grupos:

  • Región del Istmo, altos de Guatemala y vertiente del Pacífico.

    • Ocós (1500-1100 a.C.). Cerámica de influencia ecuatoriana, de gran variedad y sofisticación, con formas humanas y animales de carácter grotesco.

    • Izapa (1500-final del Formativo). Esculturas muy “barrocas”. Economía agrícola basada en el cacao. Importante centro político y religioso de gran desarrollo arquitectónico.

  • Tierras bajas mayas.

    • Xe (1000 a.C.). Colonias de agricultores de dimensiones reducidas en torno al río de la Pasión. Poblados de casas de palos y paja sobre el suelo (sin plataformas típicas de la zona). Cerámica bien desarrollada.

    • Swasey (2000-1000 a.C.). Yacimiento: Cuello. Cerámica muy sofisticada. Cultivo de maíz, yuca y mandioca. Cierto desarrollo arquitectónico (plataformas, construcciones públicas).

    • 1000-550 a.C. Proliferación de pequeñas comunidades agrícolas y explosión demográfica.

    • Mamom (550-300 a.C.). Crecimiento de la población. Uniformidad cultural en toda la región. Cerámica peculiar (rojo, negro y crema). Inicio de construcciones ceremoniales. Figurillas de mujeres (curación y fertilidad). Vida en pequeños poblados esparcidos por la selva. Agricultura extensiva de rozas.

    • 300 a.C.-150 d.C. Unidad cultural de la zona. Vida en pequeños poblados. Centros “urbanos” con arquitectura más desarrollada. Diferenciación social entre élite y pueblo. Desarrollo de escritura, matemáticas y calendarios mayas. Escasa influencia olmeca.

    • Protoclásico (150-450 d.C.). Inicio de la civilización maya.

  • Oaxaca (4000 a.C.-300 d.C). Capital: Monte Albán (plataforma de los Danzantes). Inventores de la escritura y el calendario.

  • México central (1600-250 a.C.). Principales centros: Cuicuilco y Tlatilco. Cerámica de influencia olmeca. Tradición de figurillas femeninas. Desarrollo arquitectónico progresivo.

  • Occidente de México (2400 a.C.). Falta de unidad cultural. Especial atención al culto de la muerte y a los rituales funerarios (criptas familiares). Aislamiento y casi nula influencia olmeca. Cerámica propia, quizá de inspiración ecuatoriana. Producción de figurillas. Estratificación social, con líderes especializados.

Área andina

Características

El Formativo andino presenta las siguientes características generales:

  • Domesticación de mayor número de animales y de menor número de especies vegetales (destacando, entre ellas, la patata).

  • Desarrollo temprano de centros poblacionales con una importante arquitectura ceremonial.

  • Sucesivo perfeccionamiento de las técnicas agrícolas: irrigación, recurso a fertilizantes, exitoso aprovechamiento intensivo del escaso espacio cultivable, uso de tierras no aptas para el cultivo de cara al emplazamiento de los asentamientos.

  • Proceso de diferenciación social.

  • Desarrollo de prácticas funerarias: momificación, culto a los muertos.

Cultura Chavin

Chavín (1200-300 a.C.) es la cultura más desarrollada del Formativo peruano.

Destaca fundamentalmente por su peculiar estilo artístico:

  • Principales manifestaciones: escultura monumental en piedra (obeliscos, dinteles, cornisas, losas) con grabados en los que aparecen personajes antropomorfos con rasgos de animales como el jaguar, el águila, el halcón o la serpiente.

  • Carácter religioso, esotérico.

  • Lenguaje metafórico, complicado de interpretar.

Además del arte, los amerindios de Chavín compartían el modo de vida.

La agricultura (fundamentalmente del maíz) era la base de una creciente población, que ya tenía trabajadores especializados y dedicados a tareas como la religión (culto al jaguar), el arte, la elaboración de cerámica, la manufactura de telas de algodón o la orfebrería del oro. Los poblados se situaban cerca de las zonas de cultivo, en agrupaciones de 20 o 30 casas esparcidas irregularmente. También había grandes centros ceremoniales (como Chavín de Huantar, su principal yacimiento), mantenidos por grupos de poblados.

Pese a las similitudes de la cerámica y la religión de Chavín con las de algunos pueblos mesoamericanos, las investigaciones recientes apunta a que la cultura procede de la vertiente oriental de los Andes.

Chavín no fue un estado; fue una cultura que se extendió libremente por gran parte de la costa y la sierra peruana durante el Formativo y que en ocasiones fue adaptada a las expresiones locales.

Chavín acabó rompiéndose hacia el 300 a.C. en una serie de cultos locales debido a la creciente regionalización de la cultura peruana. No obstante, su influencia se hizo patente en las culturas posteriores.

Otras culturas peruanas

El Formativo temprano es poco conocido. Apenas puede destacarse la cultura Guañape.

En el Formativo tardío encontramos la cultura Paracas (650-150 a.C.), influida por Chavín, pero con características propias. De ella, podemos destacar la complejidad creciente de su ritos funerarios (grandes ajuares y técnicas de momificación), la estratificación social (jefaturas y pugnas por el poder entre linajes familiares), y la producción textil (algodón y lana) y de cerámica

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